Transcendental Meditation

Meditación: un momento para escuchar

¿Cómo se aprende a escuchar esa voz interna en una sociedad que valora la solución activa de problemas e ignora el silencio?

Meditación: un momento para escuchar jennifer bueso

Todas las obras de arte usadas: Jennifer Bueso, autora del artículo

El semestre pasado aprendí Meditación Trascendental, lo que me ayudó a comprender mi error al creer que lo que ocurría fuera de mí estaba creando mi vida. Cuando en realidad era mi ser interno el que creaba la experiencia de mi vida. Por medio de la práctica de meditación aprendí a detenerme y escuchar. A escuchar lo que mi cuerpo y mi mente me pedían y, más importante aún, a no permitir que mis problemas me robaran mi tiempo.

Con el tiempo he empezado a ver que el pensar positivamente me llevará a donde quiero ir, y que las acciones positivas prepararán el camino que busco. Cuando dudo de mí mismo, veo esa duda reflejada en los demás. Asegurándome de que mis verdaderos deseos influencian mis acciones, la duda se retira al más bajo nivel de mi mente. He aprendido quién soy aceptando quién no soy y luchando contra lo que no quiero ser.

Si uno sabe quién es, nada de lo que a uno lo ocurra al exponerse a contrarios podrá penetrarlo. Se puede ver el dolor propio en todas la gente; se puede ver la lucha propia en toda la gente porque uno sabe que ha pasado ya por eso y lo siente. Uno aprende a no imponer sus creencias a otros ni a aferrarse a sentimientos ajenos. Como dijo William Shakespeare, “Todo el mundo es un escenario y todos los hombres y mujeres son simplemente actores. Ellos saben cuándo entrar y cuándo salir, durante su vida un hombre caracteriza muchos personajes”. Todos jugamos muchos papeles a lo largo de nuestra vida. Nuestro éxito radica en no perder de vista nuestro ser interior. La dedicación a nuestro ser silencioso es lo que, en última instancia, nos permitirá permanecer en el camino.

Podemos elegir qué papel queremos jugar en la sociedad. También podemos elegir qué es lo que queremos dar y recibir. Aunque es innegable que nuestro entorno influye en cómo nos sentimos, ahora me doy cuenta que yo mismo soy el creador de mi propia jaula. La puerta de mi jaula siempre está abierta. No tengo que satisfacer las esperanzas de nadie, sólo las mías. Cada paso que doy puede ser un paso hacia la construcción de esa jaula o hacia abrir la puerta El ser parte de la planificación, construcción y demolición de la historia propia es lo que hace que uno esté vivo.

Jennifer Bueso,
estudiante de diseño de interiores de la Universidad de Estudios Creativos de Detroit

Este artículo se publicó por primera vez en el blog
Tuning the Student Mind (Afinación de la Mente del Estudiante)

 

Meditación: un momento para escuchar -- estudiante Jennifer Bueso